acaros en el colchon

Algunos Ácaros

Si estás sufriendo de una fastidiosa picazón en el cuerpo y cuando miras la piel en seguida notas unos pequeños puntos rojos mezclados con unas manchas extendidas, podría tratarse de un caso de picaduras de ácaros. Entonces, ¿qué hacer en tal situación? Como primera cosa, deberíamos aprender a reconocerlas de otras posibles molestias en la piel, además una solución sabia sería contactar a un médico, en caso tal de que no estemos seguros de qué se trate.

Los ácaros son pequeños animalitos que pertenecen a la familia de los arácnidos, tales como las arañas, y viven en los ambientes llenos de polvo, se nutren de los restos de la piel humana y caspa, por este motivo proliferan en los tejidos tales como: tapete, cama, cubrecamas, cortinas y lugares no desinfectados.

Los ácaros picaduras son acérrimos enemigos que habitan en nuestros hogares, son tan pequeños que no son visibles a nuestros ojos. Las picaduras son fácilmente reconocibles porque se presentan como puntitos rojos y cercanos unos a otros que provocan una gran picazón.

¿Cómo Reconocer una Picadura de Ácaro?

acaros del colchon

En el el colchón se acumulan muchos ácaros

Primero que todo, si vives en un ambiente inundado de ácaros, las picadas no serán el único síntoma de su presencia, sino que sufrirás de ojos enrojecidos y estornudos frecuentes, ésta es la primera señal de la presencia de estos fastidiosos seres.

Pero los estornudos, los ojos enrojecidos y la congestión nasal, no son las únicas molestias que causan los ácaros; entre las consecuencias de vivir en un ambiente habitado por estos arácnidos está la posibilidad de ser picados, lo cual conlleva a la formación de habones que causan picor y se enrojecen.

Esta es una condición común de todas las casas, incluso de aquellas más limpias, pues eliminar completamente los ácaros no es una tarea fácil.

¿Qué Debemos Hacer con las Picadas de Ácaros?

Lo primero que debemos hacer es dirigirnos al médico, éste analizará el grado del daño recibido y emitirá un diagnostico equipado con terapias específicas.

No debemos subestimar las picadas de los ácaros, porque a menudo, entre éstas se pueden esconder los ácaros de la sarna, un horrible monstruo que vencer.

El médico podría prescribir una pomada a aplicar localmente a base de permetrina de diversa concentración (dependiendo del grado del daño), o simplemente aplicar una pomada de azufre. Podría ser necesario suministrar antibióticos para evitar que los habones se infecten.

Para aliviar la picazón, se podrían aplicar cremas para la piel con antihistamínico o una crema de hidrocortisona, teniendo cuidado en el segundo caso de no exponerse al sol.

Deberías saber que, las picaduras de ácaros no sólo son peligrosas por los habones que dejan en la piel, sino que en las personas que son alérgicas pueden desencadenar crisis respiratorias que pueden desembocar en un shock anafiláctico. Se debe suministrar cortisona prontamente en caso de que sea necesario.

Prevenir las Picaduras de Ácaros

Debemos ser conscientes que la eliminación total de los ácaros de nuestra casa es casi imposible, porque éstos tienden a permanecer en los rinconcitos donde con frecuencia se acumula el polvo.

Sin embargo, podríamos poner en práctica una serie de precauciones a tomar en cuenta cuando hagamos la limpieza doméstica, para combatir a los ácaros.

Primero que todo, debemos utilizar la aspiradora y no la clásica escoba, pues aquella posee filtros de gran eficiencia que atrapan también a las partículas más pequeñas. Una vez que hayamos aspirado el polvo, que contiene en su interior a los ácaros y otros organismos, éstos terminan en el saco que desecharemos para deshacernos del sucio y no dejarlo en casa.

Se recomienda:

    • Ventilar cotidianamente los ambientes, así como las almohadas, camas, edredones y cortinas.
    • Utilizar camas de goma espuma o poliuretano revestidos con cubrecamas y fundas anti ácaros.
    • Lavar la mantelería de casa al menos a 60 °C (agregando al lavado bicarbonato de sodio).
    • Procurar mantener las áreas de casa lo más secas posibles, evitando que se condense la humedad, pues ésta hace que proliferen los ácaros.